Día 2: Amistad, Redes y Descanso
Dormí todo lo que pude. Necesitaba recuperar energías. La noche había sido larga. Mi cuerpo necesitaba recuperarse de aquella primera experiencia convulsiva. No tenía que pensar. No tenía que esforzarme. Necesitaba parar. A veces despertaba pensando que tenía que ir a trabajar, que había dejado tareas pendientes, que estaba a cargo de un área vital en la empresa, pero gracias a Dios luego recordaba que Carla había hablado con mi jefe y mis compañeros para informarles de mi situación. Todos habían entendido y habían mandado su cariño y palabras de ánimo para la familia. Doy gracias a Dios por ellos. Tenía que olvidar el trabajo en ese momento y tenía que descansar. Volvía a dormir. A veces despertaba pensando que tenía que ayudar con los niños en casa o llevarlos a la escuela, pero recordaba que no habían ido y que estaban cuidados por mi querida esposa. En ese momento tenía que detenerme y olvidarme de mis niños, para poder descansar. Confiar en que estaban bien. Tenía que descansar....